Hilo curado: qué dice la Ley 20.700 y cómo denunciarlo
Fiestas Patrias
Hilo curado: catorce alertas en un domingo, y qué dice realmente la Ley 20.700
Del extremo norte al extremo sur de la ciudad, los vecinos reportaron madejas en el suelo, hilos cruzando calles, un niño en bicicleta que casi se accidenta y un queltehue enredado. La ley distingue entre usar y vender, y sí existe un hilo de competencia autorizado: no es el del peladero.
El domingo 20 de septiembre de 2026, los vecinos de Santiago publicaron en SOSAFE catorce reportes por hilo curado en sectores separados por decenas de kilómetros. Hay un patrón claro: madejas en el suelo junto a un parque infantil, hilos cruzando calles y patios, un niño en bicicleta que casi se accidenta y un queltehue con las patitas enredadas. En uno de los hilos, además, un vecino explicó bien algo que suele confundirse: la Ley 20.700 no prohíbe todo hilo resistente, pero el peladero del barrio no es un entorno autorizado de competencia. Esto es lo que reportaron, lo que dice la ley y qué hacer en cada caso.
Catorce alertas en un mismo domingo
El domingo 20 de septiembre de 2026, el último día del fin de semana largo, los vecinos de Santiago publicaron en SOSAFE catorce reportes distintos por hilo curado. No fueron catorce quejas sobre el mismo punto: venían de sectores separados por decenas de kilómetros, desde el norte de la Región Metropolitana hasta el extremo sur, pasando por el poniente y el centro.
Leídos juntos, los reportes dibujan un fenómeno bastante preciso. Hay hallazgos de material: alguien informa que encontró su tercera madeja de hilo curado en las inmediaciones de su casa y pide fiscalización preventiva, sin acusar a nadie. Hay hilos que cruzan la calle y los patios: un vecino relata que los hilos atraviesan todo el sector y que en una calle nueva casi ocurre un accidente con un niño en bicicleta. Hay hilos que rompen ramas y quedan colgando de los árboles. Hay un terreno sin uso lleno de hilo en el suelo, justo al lado de un parque infantil y de un canil. Y hay animales: alguien vio un queltehue con las patitas enredadas en hilo, intentó atraparlo para ayudarlo y no lo logró.
También aparece el conflicto entre personas. Un reporte con doce apoyos cuenta que un grupo se instaló a cortar con hilo curado los volantines de quienes estaban encumbrando, hasta que las familias que estaban ahí se fueron. El autor agregó después, en los comentarios, que entre los volantines cortados estaban los de sus dos hijos.
El patrón que ordena los catorce reportes no es el volantín: es el hilo que queda después. En el suelo, en los árboles, cruzando una calle, enredado en la pata de un ave.
Por qué el hilo curado es tan peligroso
El hilo curado es hilo común recubierto con material abrasivo —tradicionalmente vidrio molido— para que corte el hilo del volantín rival. El problema es que corta todo lo demás con la misma eficacia, y lo sigue haciendo cuando ya nadie lo está sujetando.
Los riesgos que aparecen en los propios reportes son los tres que importan:
- Quien circula. Un hilo tenso y a la altura del cuello o de las manos es un riesgo para ciclistas y motociclistas, que lo ven tarde o no lo ven. Un vecino pidió expresamente que se avisara la ubicación "para avisar a jóvenes que transitan en moto".
- Los niños. No solo por el hilo en el aire: varios reportes insisten en el hilo en el suelo, en terrenos donde los niños corren.
- Los animales. Es el daño menos visible y el más persistente. Una vecina relató que en un terreno de su sector el hilo lleva años hiriendo a los perros del lugar y enredando a las aves.
El queltehue enredado: qué hacer, y qué es mejor no hacer
El reporte del queltehue merece una respuesta práctica, porque la reacción instintiva —intentar atrapar al ave para liberarla— es justamente la que los especialistas piden evitar.
La Red de Observadores de Aves y Vida Silvestre de Chile, junto a dos centros universitarios de rehabilitación de fauna, explica que un ave enredada puede quedar sin poder volar ni alimentarse, y que las lesiones van desde heridas superficiales hasta extremidades estranguladas, fracturas y mutilaciones: mientras más tiempo pasa atrapada, mayor es el daño. Su recomendación es explícita: no manipular al ave, no alimentarla y no intentar sacarle el hilo uno mismo. Lo que corresponde es avisar al SAG o a un centro de rehabilitación de fauna silvestre autorizado, indicando la ubicación y el estado del animal.
Es, además, exactamente lo que la central de SOSAFE le respondió a la vecina en el hilo: que informara la situación al SAG si lograba volver a ubicar al ave, y que ayudaba mucho entregar la ubicación precisa y fotografías para facilitar la atención. El SAG, por su parte, ha participado en rescates de este tipo: ha documentado el rescate de un tiuque enredado en hilos de volantín con apoyo de Bomberos.
En los hilos de SOSAFE aparece también la frustración de que la respuesta no siempre llega, o no llega a tiempo. Es una molestia legítima y vale decirlo con claridad: un aviso con ubicación exacta, hora y una foto es lo que más aumenta la probabilidad de que el caso se pueda atender, y deja registro aunque esa vez no se alcance a llegar.
Las especies más afectadas, según el mismo informe, son rapaces como los tiuques y algunas lechuzas, además de queltehues y bandurrias. Y hay un detalle que explica por qué el problema no termina el 19 de septiembre: el hilo abandonado sigue siendo una trampa meses después.
Qué dice la Ley 20.700 (y qué es el "hilo de competencia")
En uno de los hilos se dio una discusión que vale la pena ordenar, porque el comentario que la zanjó tenía razón. Un vecino escribió que la Ley 20.700 autoriza el hilo de competencia solo "para personas autorizadas, en un entorno autorizado de competencia", y que fuera de ese marco tanto el uso como la venta no autorizada son sancionados.
Eso es, en lo sustancial, correcto. La ley sanciona por separado dos cosas, con penas muy distintas:
- Usar, facilitar o transportar hilo curado: multa de 2 a 50 UTM.
- Fabricar, acopiar o comercializar: presidio menor en su grado mínimo —es decir, una pena privativa de libertad— más una multa de 100 a 500 UTM.
Y sí existe un carril regulado para el hilo de competencia: no es un sinónimo de hilo curado, sino un material con características definidas que puede usarse y fabricarse dentro de un marco acotado, por personas autorizadas y en lugares autorizados. La diferencia práctica es la que el vecino señaló: un terreno cualquiera del barrio, un domingo, con niños alrededor, no es un entorno autorizado de competencia.
Conviene tener presente un dato de este año. En septiembre de 2026, Parquemet prohibió el uso de hilo de competencia en todos sus parques urbanos, después de que sus equipos en terreno detectaran que algunos usuarios estaban reemplazando el hilo curado por ese material. La institución mantuvo habilitado el encumbramiento de volantines: lo que quedó fuera es ese tipo de hilo, por su resistencia y su capacidad de corte. No prohibió la tradición; prohibió el hilo.
Las multas están expresadas en UTM y la UTM cambia cada mes, así que conviene mirar el valor vigente antes de hacer cuentas. El texto actualizado de la ley está disponible en la Biblioteca del Congreso Nacional.
Cómo avisar y aportar sin exponerte
Varios reportes del domingo piden "fiscalización" sin decir dónde, y ahí se pierde la mitad del valor del aviso. En los propios hilos quedó claro qué hace útil un reporte:
- Ubicación. Un vecino lo pidió textualmente: sin el punto, el aviso no sirve para que otros lo eviten ni para que alguien vaya. Basta el sector o la intersección pública: no hace falta —ni conviene— publicar el domicilio de nadie.
- Qué y a qué hora. "Madeja en el suelo", "hilo cruzando la calzada", "hilo colgando de los cables" son tres problemas distintos, y se atienden distinto.
- Una foto del hilo, no de las personas. La foto del material documenta el riesgo. La foto de quien está encumbrando, en cambio, expone a terceros —a veces a niños— y no agrega nada a la gestión.
- Reiteración. El reporte más sólido de la jornada fue el de la tercera madeja en el mismo sector: un patrón fechado es lo que permite pedir prevención y no solo una visita.
Los canales son los de siempre: Carabineros y la seguridad municipal de tu comuna para la vía pública, y el SAG o un centro de rehabilitación autorizado si hay un animal silvestre herido. Y una advertencia que sale de los mismos hilos: aparecieron propuestas de grabar e identificar a personas para exponerlas. Esa vía no es la que corresponde y puede volverse en contra de quien denuncia. Documentar el riesgo sí; señalar a una persona, no.
Recoger el hilo es parte del juego
Es el punto en que coincidieron casi todos los reportes, incluso los de quienes defienden la tradición: el problema no es el volantín en el aire, es el hilo que queda en el suelo. Un vecino lo escribió sin rodeos: si van a elevar, que al menos se preocupen de recoger lo que dejan tirado.
La recomendación técnica apunta a lo mismo. Encumbrar en espacios abiertos y despejados, lejos de árboles, cables, humedales y zonas con muchas aves; y al terminar, recoger todo el hilo, incluidos los trozos cortados y los enredados, sin dejarlos en los árboles, en los arbustos ni en el suelo. Un ovillo cortado que queda colgando de una rama sigue siendo una trampa en diciembre.
El "volantín cortao" y lo que sí es un problema
Un reporte del domingo abrió un debate que conviene cerrar bien, porque mezcla dos cosas distintas. Una vecina advirtió que había niños y jóvenes que se llevaban los volantines caídos y lo describió como un robo. El hilo le respondió con una clase de tradición, y el comentario más votado —con ocho apoyos— lo explicó con paciencia: cuando se hace "comi" y un volantín es cortado, el perdedor queda a la deriva, y salir a recuperarlo es parte del juego de siempre; para eso andan con las varas largas.
Esa corrección es justa. Pero otro comentario aportó el matiz que faltaba, y es el que vale guardar: una cosa es el volantín cortado que queda libre, y otra es un grupo de adolescentes quitándole el volantín a un niño mucho menor. Lo primero es tradición; lo segundo es criterio. Y alguien agregó la respuesta más práctica de todo el hilo: llevar más de un volantín, porque aprender a perder uno es parte de la tarde.
Vale cerrar con eso. Ninguno de los catorce reportes pedía prohibir los volantines. Lo que pedían era que el hilo no quede cortando cuando la tarde ya se acabó.
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Un reporte fechado y ubicado permite que ciclistas, motociclistas y familias del sector lo eviten, y que el municipio sepa dónde se repite. Sin el punto, el aviso se pierde.
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La mayor parte de esto se resuelve antes de que pase: con familias que saben qué hilo están comprando y que recogen el suyo al terminar.
Ver SOSAFE PremiumVoces del hilo
De los 43 comentarios del hilo original, destacamos algunas voces (anonimizadas):
Desde hace años es lo mismo ahí. Se juntan los fines de semana y queda todo plagado de hilo. Por años hirieron a los perros que vivían en el lugar, y para qué decir a las aves que se enredan.
La Ley 20.700 autoriza el hilo de competencia para personas autorizadas, en un entorno autorizado de competencia. Tanto el uso como la venta no autorizada de ese hilo fuera de un entorno de competición son sancionados.
Aunque sea hilo de competencia, igual corta y daña: las aves quedan atrapadas de la misma forma. Si elevan, al menos deberían recoger el hilo que dejan en el suelo, en los árboles y en los cables.
Si logran volver a ubicarlo, pueden informar la situación al SAG, especialmente si el ave está herida o con las patitas atrapadas. Ayuda mucho indicar la ubicación exacta y entregar fotografías.
Cuando hacen “comi” y cortan un volantín, el perdedor queda a la deriva y ahí salen los niños y jóvenes a tratar de recuperarlo. Es parte del juego de toda la vida; por eso andan con esas varas largas.
Si jóvenes adolescentes le quitan el volantín a un niño muy por debajo de su edad, hay que usar criterio antes que apelar a la tradición.
Sí, les cortaron las dos cometas de mis hijos.
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Esta nota es informativa y no constituye asesoria legal, veterinaria ni medica. Los reportes citados son denuncias vecinales publicadas en SOSAFE: no estan verificadas y no acreditan responsabilidad de ninguna persona, empresa u organismo. Los relatos fueron anonimizados y no incluyen nombres, direcciones exactas, numeros de casa, patentes ni datos de contacto. Las normas, los canales de denuncia, los plazos y los montos expresados en UTM se actualizan: verifica el procedimiento y las cifras vigentes en tu comuna y en los sitios oficiales antes de iniciar un tramite.
Deberían fiscalizar a todos los que vienen al terreno. De hecho está lleno de hilo curado el suelo, y un niño corriendo puede resultar herido.